lunes, 3 de noviembre de 2014

Tesoros eternos.

Nunca he podido escribirte cuando yo deseaba.

Solo puedo hacerlo cuando las palabras
se desbordan en mi cabeza.

Cuando los recuerdos
explotan a mi alrededor.

Cuando mis labios arden
y mi cuerpo se congela.

Me regalaste una canción.
Y otra. Y otra. Y otra.

Pero es ahora cuando sus letras duelen.
Ahora aprecio sus letras por encima
de la melodia.

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