domingo, 16 de noviembre de 2014

Impacto

La razón me pide que frene.
Me recuerda que no tengo alas
y que no puedo volar.
Me advierte que voy a caer en picado.
Me grita que esta vez no puede ser,
que no me puedo enamorar.
Me dice que la caída será brutal.

Pero una vez más subo la música
y echo a correr.

martes, 11 de noviembre de 2014

Soy

Sería muy pesimista empezar diciendo que soy un desastre. Un desastre en todo lo que atañe a lo formal. Un desastre en todo lo que este relacionado con vivir que no es todo porque hay días, o semanas, incluso meses que solo subsisto.

Soy ese Don Quijote que vivía en su mundo de ensoñaciones y luchaba contra gigantes para ser derrotado al pie de un molino. Que tenia su escudero y sin embargo nada pudo evitarle caer con el alma al suelo.

Soy ese Principito que todos hemos leído de pequeños sin entender una mierda porque ese es libro para otras edades. Aquellas son letras que no entiendes si la vida no te ha destronado todavía.

Soy la hermana de un genio. La sombra de su estela y orgullosa de serlo. La hija de una luchadora innata. Costurera de las mejores heridas y ejemplo en la vida. Soy también amiga de un artista, que no es siempre el primero en caer pero si el primero en levantarme tras una caída.

Soy Holanda en una promesa. Málaga en un verso. Y Córdoba en su origen.

Soy la esquela de la ilusión cada Noviembre. El frío de entre los huesos del invierno y el calor de un abrazo siempre que puedo.

Soy una sonrisa pero también lágrima fácil. Más alma que cuerpo y menos realidad que sueños. Contradictoria hasta los huesos.

Y es que soy un viaje en autobús tras una derrota. Y todos los "te quiero" que no he dicho por miedo a escuchar un "yo también" como respuesta.

Si, soy un desastre.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Tesoros eternos.

Nunca he podido escribirte cuando yo deseaba.

Solo puedo hacerlo cuando las palabras
se desbordan en mi cabeza.

Cuando los recuerdos
explotan a mi alrededor.

Cuando mis labios arden
y mi cuerpo se congela.

Me regalaste una canción.
Y otra. Y otra. Y otra.

Pero es ahora cuando sus letras duelen.
Ahora aprecio sus letras por encima
de la melodia.

lunes, 27 de octubre de 2014

Adiós.

La cuenta atras ha comenzado.

Esta vez la espera es el proceso que necesito para despedirme. Para terminar de una vez contigo. Y, sobretodo, conmigo.

Tengo un billete de ida... pero no de vuelta

Es hora de cerrar la maleta. Llena de cosas necesarias y otras no tanto. Como tus ojos cuando me miraban con ese algo que entendí tarde. O que no quise entender en su momento. Me llevo mis sonrisas sin abrir y mis ganas de vivir. Las lágrimas las dejaré en el aeropuerto junto al sonido de tu voz. Junto al aroma de tus abrazos. Junto a los demás líquidos que no dejan entrar al avión. Los miedos me los he olvidado en casa y no tengo tiempo de volver a por ellos. 

Como siempre llego tarde.

Me llevo mis converse y mis pantalones rotos para reconocerme cuando me mire en el primer espejo que encuentre. Porque probablemente olvide quien soy. Y con suerte lo descubra después.

Me he olvidado de las despedidas, de los abrazos largos e incomodos. De escuchar frases vacías y de mentiras que quieren ser verdades. He olvidado los puntos de más y esta vez solo hay uno en mi bolsillo.

Esta vez no habrá despedidas 
porque ni siquiera yo sabía 
que no regresaría.

lunes, 20 de octubre de 2014

La pregunta.

No quiero mentir pero tampoco quiero decir la verdad.

Así que no formules la pregunta correcta. No lo hagas.
Pues sé que no podré negarme a contestar.
Y en ese momento no sabré decidir que es lo correcto.

Pero, ¿sabes cuál es la pregunta correcta?

lunes, 6 de octubre de 2014

Fuegos artificiales.

Todo empezó con una simple chispa. Una mirada que ocultaba una propuesta indecente.

El fuego siempre resulta atractivo.
Y yo decidí quemarme.
Decidí arder contigo.

Las alarmas contra incendios no estaban atentas ante tal delicioso desastre.
El agua no estaba preparada para luchar contra el deseo de la piel.

Nada podría detenerlo porque ambos firmaron su sentencia con la primera caricia.

martes, 16 de septiembre de 2014

Me voy.

Pronto me iré a buscar las ganas de sonreír que me robaste,
para encontrar a la niña interior que contigo creció de golpe,
me iré para perderme, esta vez, en un país que desconozco.
Me voy para buscar los bailes que nunca me diste
y todas las palabras que callaste.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Así no funciona.

Necesito explicaciones para lo inexplicable.
Necesito buscarle lógica a lo ilógico.
Necesito analizar de manera racional aquello que es irracional.
Pero sobre todo... necesito hacer de lo imposible algo posible.


jueves, 11 de septiembre de 2014

Incongruencias

Nos dicen que el agua y el aceite no pueden mezclarse.
No pueden estar juntos por mucho que trates de agitar
esa extraña combinación.

Pero si no pueden estar unidos, ¿qué hacen uno encima del otro?

viernes, 8 de agosto de 2014

Polvos sin magia

Dos cuerpos y tan solo un ganador.
Y esa no seré yo.

¿Cuál es el trofeo?
Quizás sea mi corazón.

Embestido por esta fuerza descomunal que me arrasa.
Que me quema.
Que me atrae como la luz a las polillas.
Y al igual que para las polillas el final es el mismo: la muerte.

La muerte de un corazón ilusionado.

jueves, 7 de agosto de 2014

Revelación inesperada

Una palabra oculta entre estas mismas palabras.
Palabras que ya no tenían tu dirección.
La dirección ha cambiado junto con el viento.
Viento que empujas esta veleta dime, ¿cuál es tu nueva dirección?.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Conversaciones imaginarias

¿Qué ves?
Nada...
Has puesto puntos suspensivos. Vamos, dimelo.
Sabes observar más de lo que admites.
No voy a admitir nada.
Admitirlo sería darme cuenta de lo larga que es
esta cola y de lo que pequeña que me hace sentir.

La gente no te entiende cuando hablas así.

No quiero que todo el mundo lo haga.
Me basta con que alguien me entienda.

jueves, 31 de julio de 2014

Decisiones erróneas

... o no.

No importa las señales de advertencia
y, en este punto de la historia, las de peligro.
No importa las voces que intentan prevenirme.

Necesito hacerlo por mí misma.

martes, 22 de julio de 2014

Zona cero

Nunca voy a esa parte de la ciudad. El aire esta contaminado e impide que pueda respirar con facilidad. La radiación sigue siendo mortal para este magullado corazón.

La luz no brilla igual en esa zona. Parece como si los rayos del sol no quisieran brillar con fuerza por allí. Ellos saben bien que ocurrió.

Hay una neblina, algo que no me deja ver con nitidez las calles de esa parte. Quizás solo sean mis ojos, esos que llenos de lágrimas no me permiten ver con claridad.

Los sobrevivientes, aquellos que viven en aquel lugar, dirán que todo sigue igual, que sus calles siguen siendo las que eran y que nada ha pasado por allí.

Pero yo sé que esa zona de la ciudad esta devastada.

lunes, 14 de julio de 2014

Desvaríos de una noche de insomnio.

Nosotros ya estábamos rotos desde antes de conocernos,
mucho antes de amarnos, mucho antes de dolernos.
Y a pesar de todo te doy la libertad de culparme
de todas las grietas que llevas.

domingo, 13 de julio de 2014

Nombres y otras debilidades

Tu nombre, ese que yo no pronuncio y duele en los labios.
Mi nombre, el largo, el de verdad, el complicado, ese que tu nunca pronunciaste.

Quizás nadie lo sepa. Quizás es la primera vez que yo lo admito en voz alta. Pero mi nombre largo y complejo me hace temblar. Pero sólo cuando lo hacen de verdad, con sentimiento.

Me gusta.

viernes, 11 de julio de 2014

Confesiones a un mosquito cualquiera

Estaba claro que no podíamos ser agua.

Pero a ti, querido bicho, esto no te importa.




miércoles, 9 de julio de 2014

(te)

No encuentro el equilibrio entre lo que soy y lo que se supone que debería ser.

Muchas cosas bullen por mi mente. Quiero meterme el bolígrafo en el cerebro y vomitar palabras con sentido, que te duelan. Que me duelan. Que nos duelan bien fuerte.

Gritar(te).

Necesito calmar esta sed, mudar los miedos, destilar mi adrenalina, amarte, gritarte, morderte y sonreírte.

Que te des cuenta que estoy aquí.

sábado, 5 de julio de 2014

Mentirosa por necesidad

Soy una mentirosa.
No. No lo soy.

De hecho ni siquiera se me da bien mentir.
¿Debería aprender?


viernes, 4 de julio de 2014

Castores y otros bichos mojados (II)

No me gusta ser un castor.
No quiero ser un bicho peludo,
sin más oficio que vigilar su presa.
No. Ya no.

Esta vez quiero que la corriente se lo lleve todo.

Quiero que el agua me arrastre,
me moje completamente y me lleve lejos.
Quiero nadar hasta cansarme.

Y cuando me cansé tomaré aire
y me sumergiré.



martes, 1 de julio de 2014

Castores y otros bichos mojados (I)

Sería tan fácil coger cada recuerdo, cada promesa sin cumplir, todos esos besos que guardo bajo el colchón, todas las caricias que se quedaron en mis manos, coger todo lo que guardo de ti y construir en este río una presa. Una presa que impida que todo se vaya, que no permita que nada se escape.

Sería tan fácil quedarse estancada en esta agua, rodeada de todo aquello que conservo de ti. Esperaría y me perdería entre recuerdos y promesas. Me pasaría el día flotando sin destino. Me convertiría en un pobre castor atesorando cada recuerdo, cada promesa, cada beso, cada caricia...

Sería tan fácil...muy fácil.

Pero, yo ya he vivido eso.

He sido un castor durante más tiempo del deseado.




Sin sentido

Intento abrir los ojos pero la claridad no me lo permite. 
Mi cuerpo gira, quiere evitar la luz pero no lo consigue.

¿Dónde estoy?

Me siento sobre la cama. Tengo el cuerpo magullado y arañado.
Estiro las piernas. Miro a un lado y al otro. Hay mucha luz.

¿Dónde estoy?

Estoy pegajosa. Huelo a sudor, humo y alcohol. 
Mi olor se ha perdido en esta mezcla.

¿Dónde estoy?




lunes, 30 de junio de 2014

Tipos de finales

Hay finales que nunca llegan y otros que se repiten. Finales con nuevos comienzos y comienzos con finales escritos; finales felices y otras veces difíciles.

Los hay también de los que llegan sin avisar, sin que te de tiempo a decir adiós donde el silencio es la última palabra y tu imaginación la única conocedora de una explicación.

Y es que no hay adiós más triste que el que no se dice. Pero más triste es el que no se explica.

sábado, 21 de junio de 2014

A tres caladas de olvidarte

El desamor es como un cigarrillo. Arde a la hora de encenderlo y calada a calada notas como poco a poco te va consumiendo hasta que solo quedan cenizas.

Ciertamente es así, el desamor empieza en cualquier momento y de cualquier manera: puede que con una gran explosión, o con algo tan insignificante como el click de un mechero. Pero poco a poco, vas sintiendo como te llena el pecho, te ahogas, cada vez cuesta más respirar y es entonces cuando te das cuenta de que vives en una constante nube de humo que no te permite ver más allá de él.

Entre calada y calada, lo dejas en el cenicero, para reposar para que no queme tanto, para intentar que duela menos. Pero es imposible, somos tan adictos al amor como al desamor y aunque sepamos que va a matarnos necesitamos encenderlo de nuevo y sentir como nos rasca la garganta, como nos quema el alma lentamente.

No conocemos la razón de por qué lo hacemos. Quizás el desamor es la metadona del amor, necesitamos consumir nuestra dosis diaria para pasar el mono, pero al menos sabemos que poco a poco, calada a calada, se irá consumiendo hasta quedar en simples cenizas.

El momento clave es cuando ya te lo has fumado todo y llegas a las letras; es ese instante en el que te miras al espejo y decides si quieres seguir en ascuas o tirar la colilla, si prefieres acabar con ello o consumirte hasta que solo quede el filtro. Aunque también tienes la opción de sacar otro de la caja y seguir en la misma rueda de fuego, humo y cenizas.

Pero no, hoy he decidido fumarme el tiempo, llenar mis pulmones de momentos y experiencias de esas que te dejan sin respiración, que el humo me emborrache y que no me deje en el colillero. Por lo tanto, no me desespero, porque tanto tú como yo sabemos que estoy a tres caladas de olvidarte...

Simplemente por inercia

Siempre acabo volviendo, volviendo a intentarlo de nuevo.

Me empujas lo suficientemente fuerte como para que me derrumbe lejos, donde tú no puedas verme y así la conciencia y el corazón no te molesten. Me empujas lo suficientemente suave como para que no me pierda y encuentre el camino de vuelta.

¿Y si desaparezco? ¿Y si te vuelvo a buscar?

Y aparezco al final. Siempre por inercia. Solo puede ser por eso. Si no, es imposible explicar que este dispuesta a soportar esto.

¿Y si desaparezco? ¿Y si esta vez desaparezco?

Tú no vendrías a buscarme. En realidad lo sé. Siempre lo he sabido. Debería ser razón suficiente para que desaparezca de verdad. Y así acabar con este juego de una vez.

El juego ha terminado. En realidad terminó antes de empezar.


domingo, 18 de mayo de 2014

Carrera sin final

Comencé a correr. Correr sin mirar atrás.
No podía dar marcha atrás. Y tu no querías que diera la vuelta.
Corrí hacia la meta creyendome ganadora.
Pero mientras más corría más largo y duro se hacia el camino.
Resulta que no hay meta ni hay podio.
Y hoy me he dado cuenta: no hay ganadores en esta historia.

martes, 29 de abril de 2014

Silencio

El silencio te ha delatado.

Tanto tiempo añorando palabras que ahora tu silencio habla por ti. El silencio lo ha dejado claro al fin.

Silencio y no palabras.

domingo, 20 de abril de 2014

Verdades

Hoy he tenido una clase muy interesante y a la vez dolorosa. Frases pronunciadas en un momento al azar para el profesor y en cambio tan oportunas para mí.

"En el momento en que te enamoras el dolor comienza a germinar"

Ya no.

Tu vas a ser siempre tú.
Y yo voy a ser siempre de la misma manera.
Por eso no va a funcionar.
Ya no podríamos volver a empezar.
El principio solo está al principio.
Y después de que pasa, ya es pasado...

Sabio sin sabiduria

Alguien me dijo una vez que los marineros sabios y curtidos, aquellos que se juegan la vida diariamente, no se enfrentan a los vientos ni al oleaje. En cambio se dejan sacudir y se agarran a los palos amarrándose a ellos en espera de que el viento amaine. Y una vez la tormenta ha pasado, a seguir pescando. Y así un día, y otro, y otro...

Vienen olas grandes. Puede que nos ahoguemos en el intento o puede que nos haga más fuertes. Pero eso solo depende de nosotros. 

viernes, 28 de marzo de 2014

Malas costumbres

Tenemos la mala costumbre de dejar para luego, de reír poco y de querer hacerlo mañana. La mala costumbre de echar de menos en lugar de hacerlo de más. La mala costumbre de usar la palabra "luego" y no "ahora".

Cometemos el error de querer tarde. De valorar tarde. De pedir perdón demasiado pronto. Perdonar nos hace grandes pero cuando tienes que perdonar todos los días al final un "lo siento" se convierte en el comodín de cualquier pretexto injustificado, innecesario e inmerecido.

Cometemos el error de contar mentiras con facilidad y de tener que hacer un master para descubrir verdades. Tenemos la mala costumbre de sentirnos mal por decir "no" y de creernos mejores por decir "si".

Nos asusta el cambio y lo desconocido cuando nos deberían asustar otras cosas. Debería asustarnos no actuar por miedo. Debería asustarnos abrazar a alguien y ser incapaces de sentir esa sensación que producen los abrazos. Debería asustarnos irnos a la cama y no sentir nada.

lunes, 27 de enero de 2014

Monotonía

Estoy cansada de hablar de lo mismo.

Estoy cansada de empezar un nuevo año y ser igual que el año anterior (y el otro, el otro y el otro...).

Me gustaría saltar el precipicio, correr sin mirar atrás y al llegar a la línea lanzarme al vacío. No importaría la altura, ni que no tuviese paracaídas ni que no supiese cuan terrible sería el golpe... No tengo miedo a saltar. Tengo miedo a tomar la decisión de saltar. Tengo miedo a correr.