Mi música grita más palabras de las que yo me atrevo a pronunciar.
Mis metáforas están plagadas de dobles sentidos y sin sentidos.
Están hechas para ocultar toda una realidad.
Una realidad que parece mentira.
Hoy he encendido una vela como solía hacer antaño.
La he encendido por ti.
Mentira.
Ha sido,
por mí.
Quiero que esta vez haga de faro, que me guié y no me deje correr cuesta abajo. Correr hasta tropezarme contigo, una vez más. Esta vez quiero darle rienda suelta a mi orgullo. Por una vez voy a concederme eso. Por esta vez. Aunque duela.