Me gustan los cuentos de hadas, de princesas, de amores imposibles que se cumplen, de amores para toda la vida. A ti no te gustan los cuentos, y menos que te los cuenten, las princesas despistadas te producen escalofríos y las historias de amor te suben el azúcar.
La música fluye por ti, con unos simples acordes eres capaz de reconocer cualquier melodía. No hay una década ni un estilo musical que se te escape. Los clásicos y los grupos imposibles te acompañan. De mis dedos no sale ningún acorde. A veces no soy capaz de diferenciar entre The Beatles y The Rolling Stones. Soy capaz de escuchar la música más absurda y variada.
Me ahogo en un vaso de agua. Necesito hacer planes para todo y organizar todo a mi alrededor. Tengo un plan con cada letra del abecedario. Tu nadas rápidamente para alejarte de la marea. Los planes no existen para ti.
Lo tuyo es el helado de vainilla. Lo mío el de chocolate.
Las lágrimas son una constante en mi vida: lágrimas amargas, lágrimas de rabia, lágrimas de impotencia, lágrimas de felicidad... La paciencia es algo que he tenido que aprender. Las lágrimas no forman parte de la tuya. La paciencia no es la virtud que te caracteriza.
Tu no me escribes y no me lees. Yo te escribo y ansío leerte.
lunes, 16 de diciembre de 2013
domingo, 15 de diciembre de 2013
Confusa
Hoy soy yo la que está perdida y no encuentra la respuesta.
Mi cabeza me dice que corra. Que cambie de país y huya lejos, muy lejos. Y nunca volver la mirada atrás.
Pero hay otra parte de mí que se aferra a todo esto. Que se aferra a él.
Mi cabeza me dice que corra. Que cambie de país y huya lejos, muy lejos. Y nunca volver la mirada atrás.
Pero hay otra parte de mí que se aferra a todo esto. Que se aferra a él.
viernes, 29 de noviembre de 2013
Tocada
Hoy vuelvo a encontrarme con esa situación que intente evitar por todos los medios.
Hoy no importa el Plan B. No importa lo que aprendí.
Hoy vuelve a gritarme la música para impedir que mis pensamientos se escuchen.
Hoy todo vuelve a ser negro.
Hoy no importa el Plan B. No importa lo que aprendí.
Hoy vuelve a gritarme la música para impedir que mis pensamientos se escuchen.
Hoy todo vuelve a ser negro.
domingo, 8 de septiembre de 2013
El tiempo pasa
Muchas lluvias han pasado desde que empece esta aventura.
Y aunque me parezca mentira, es cierto que las cosas mejoran con el tiempo. O simplemente cambian.
Me gusta escribir, es algo que nunca he reconocido y que quizás nadie sepa.
Por lo mismo voy a seguir escribiendo. No importa que nadie me lea, no importa que tu no me leas. Esto no lo hago por ti, ni por nadie. Simplemente me gusta.
Andar.
Y aunque me parezca mentira, es cierto que las cosas mejoran con el tiempo. O simplemente cambian.
Me gusta escribir, es algo que nunca he reconocido y que quizás nadie sepa.
Por lo mismo voy a seguir escribiendo. No importa que nadie me lea, no importa que tu no me leas. Esto no lo hago por ti, ni por nadie. Simplemente me gusta.
Andar.
viernes, 8 de marzo de 2013
Princesa sin castillo
No importa lo dura que aparentes ser. No importa lo reacia que seas a maquillarte. No importa cuanto grites que odias el rosa. No importa que muestres tus desagrados ante cualquier falda vaporosa.
Todas tenemos una niña boba que cree en las princesas y en los cuentos de hadas. Todas queremos un príncipe azul que nos ame incondicionalmente y un hada madrina que con su varita mágica nos solucione los problemas al instante.
Todas queremos unas palabras bonitas. Porque una simple palabra de nuestro príncipe dibuja una sonrisa constante en nuestro rostro. Queremos sorpresas y detalles que nos enamoren cada día. Anhelamos esa historia irreal y llena de amor que tantas veces hemos visto en esas películas.
Pero esto no existe. Los príncipes azules no vienen en un corcel blanco a rescatarnos y las hadas madrinas no aparecen en el momento exacto.
Las propias princesas ya no creen en los cuentos de hadas.
Todas tenemos una niña boba que cree en las princesas y en los cuentos de hadas. Todas queremos un príncipe azul que nos ame incondicionalmente y un hada madrina que con su varita mágica nos solucione los problemas al instante.
Todas queremos unas palabras bonitas. Porque una simple palabra de nuestro príncipe dibuja una sonrisa constante en nuestro rostro. Queremos sorpresas y detalles que nos enamoren cada día. Anhelamos esa historia irreal y llena de amor que tantas veces hemos visto en esas películas.
Pero esto no existe. Los príncipes azules no vienen en un corcel blanco a rescatarnos y las hadas madrinas no aparecen en el momento exacto.
Las propias princesas ya no creen en los cuentos de hadas.
Guerra
Hoy estoy cansada de luchar contra mí misma.
Hoy quiero llorar y meterme en la cama. Hoy quiero dejar de intentar ser fuerte y dejar que mis inseguridades se adueñen de mi cabeza.
No puedo. No puedo permitirme caer. No puedo permitirme mostrarme débil... Si lo hago, probablemente perdería todo, todo aquello que tanto me ha costado.
Pero mis lágrimas tienen otro plan. Ellas quieren salir y surcar mis mejillas. Quieren fluir libremente. No importa todo lo que haya aprendido para evitar que mis lágrimas caigan, no importa cuantos ensayos haga para que no se adueñen de mi cara. Inevitablemente hoy están aquí. Y no van a marcharse.
Estoy cansada de ser racional, de regañarme a mí misma por aquellas cosas que sé que están mal si las pienso o las hago. Sé que no debería pensar tanto, pero es algo que no puedo evitar. Mi lado emocional esta roto. Esta perdido y a veces no sabe que creer.
Estoy agotada de la guerra que se produce constantemente en mi cabeza. Estoy cansada de mediar entre lo racional y lo emocional.
Derrota.
Hoy quiero llorar y meterme en la cama. Hoy quiero dejar de intentar ser fuerte y dejar que mis inseguridades se adueñen de mi cabeza.
No puedo. No puedo permitirme caer. No puedo permitirme mostrarme débil... Si lo hago, probablemente perdería todo, todo aquello que tanto me ha costado.
Pero mis lágrimas tienen otro plan. Ellas quieren salir y surcar mis mejillas. Quieren fluir libremente. No importa todo lo que haya aprendido para evitar que mis lágrimas caigan, no importa cuantos ensayos haga para que no se adueñen de mi cara. Inevitablemente hoy están aquí. Y no van a marcharse.
Estoy cansada de ser racional, de regañarme a mí misma por aquellas cosas que sé que están mal si las pienso o las hago. Sé que no debería pensar tanto, pero es algo que no puedo evitar. Mi lado emocional esta roto. Esta perdido y a veces no sabe que creer.
Estoy agotada de la guerra que se produce constantemente en mi cabeza. Estoy cansada de mediar entre lo racional y lo emocional.
Derrota.
domingo, 20 de enero de 2013
Encuentros y desencuentros
Después de tanto tiempo intentado aceptar esa nueva realidad a la que me enfrenté, volvió a cambiar confundiendo a mi pobre corazón mascullado.
Mi corazón, ese al que he hecho sufrir más de la cuenta. Ese que con tiritas y aun malherido vuelve a entregarse incondicionalmente a esa persona. ¿Por qué? Porque en eso consiste.
Yo pensaba, pobre ilusa, que cuando todo volviese a ser como anhelaba mi corazón y mi cabeza estarían libres de esa pesada carga que llevaban aguantando demasiado tiempo ya. Pensaba que esos pensamientos a los que mi cabeza se enfrentaban desaparecerían al instante, pero no ha sido así. Algunos pensamientos, casi todos, han desaparecido en cambio han aparecido otros nuevos.
Estos nuevos pensamientos duelen y hacen daño, pero en este tiempo en solitario he aprendido a ser fuerte, a sobrevivir.
Sé que es cuestión de tiempo que estos pensamientos se vayan, que mi corazón sane por completo y pueda volver a latir con tranquilidad.
Mi corazón, ese al que he hecho sufrir más de la cuenta. Ese que con tiritas y aun malherido vuelve a entregarse incondicionalmente a esa persona. ¿Por qué? Porque en eso consiste.
Yo pensaba, pobre ilusa, que cuando todo volviese a ser como anhelaba mi corazón y mi cabeza estarían libres de esa pesada carga que llevaban aguantando demasiado tiempo ya. Pensaba que esos pensamientos a los que mi cabeza se enfrentaban desaparecerían al instante, pero no ha sido así. Algunos pensamientos, casi todos, han desaparecido en cambio han aparecido otros nuevos.
Estos nuevos pensamientos duelen y hacen daño, pero en este tiempo en solitario he aprendido a ser fuerte, a sobrevivir.
Sé que es cuestión de tiempo que estos pensamientos se vayan, que mi corazón sane por completo y pueda volver a latir con tranquilidad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)