No importa lo dura que aparentes ser. No importa lo reacia que seas a maquillarte. No importa cuanto grites que odias el rosa. No importa que muestres tus desagrados ante cualquier falda vaporosa.
Todas tenemos una niña boba que cree en las princesas y en los cuentos de hadas. Todas queremos un príncipe azul que nos ame incondicionalmente y un hada madrina que con su varita mágica nos solucione los problemas al instante.
Todas queremos unas palabras bonitas. Porque una simple palabra de nuestro príncipe dibuja una sonrisa constante en nuestro rostro. Queremos sorpresas y detalles que nos enamoren cada día. Anhelamos esa historia irreal y llena de amor que tantas veces hemos visto en esas películas.
Pero esto no existe. Los príncipes azules no vienen en un corcel blanco a rescatarnos y las hadas madrinas no aparecen en el momento exacto.
Las propias princesas ya no creen en los cuentos de hadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario