Hoy estoy cansada de luchar contra mí misma.
Hoy quiero llorar y meterme en la cama. Hoy quiero dejar de intentar ser fuerte y dejar que mis inseguridades se adueñen de mi cabeza.
No puedo. No puedo permitirme caer. No puedo permitirme mostrarme débil... Si lo hago, probablemente perdería todo, todo aquello que tanto me ha costado.
Pero mis lágrimas tienen otro plan. Ellas quieren salir y surcar mis mejillas. Quieren fluir libremente. No importa todo lo que haya aprendido para evitar que mis lágrimas caigan, no importa cuantos ensayos haga para que no se adueñen de mi cara. Inevitablemente hoy están aquí. Y no van a marcharse.
Estoy cansada de ser racional, de regañarme a mí misma por aquellas cosas que sé que están mal si las pienso o las hago. Sé que no debería pensar tanto, pero es algo que no puedo evitar. Mi lado emocional esta roto. Esta perdido y a veces no sabe que creer.
Estoy agotada de la guerra que se produce constantemente en mi cabeza. Estoy cansada de mediar entre lo racional y lo emocional.
Derrota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario