Y cuando pensaba que todo estaba perdido... cuando daba por hecho que todo había terminado... cuando por fin te había creído... vuelves para cambiar mi mundo.
De nuevo me encontraba en el filo del acantilado, estaba a punto de lanzarme al vacío. Otra vez con esas palabras que quemaban en mi garganta, que al salir de mi boca iban a doler. Una última conversación. Porque era el momento de poner toda la carne en el asador. Porque era o todo o nada.
Una confesión que llevaba tiempo aplazando.
Un secreto oculto. Un secreto a voces.
Sentimientos que me negaba a decir en voz alta. Sentimientos que debía ocultar. Sentimientos que se reflejaban en mis ojos.
Una conversación que empezaba mal. Una conversación que inesperadamente dio un giro. Una conversación que terminó como tantas veces había soñado...
Al despertar quise llorar, derramar todas esas lágrimas que llevaba tanto tiempo guardando. No lágrimas amargas que duelen. Lágrimas de felicidad de esas que limpian todo aquel dolor y toda esa espera.
A veces sigo pensando que estoy dormida, que estoy soñando despierta, que esto no es más que uno de tantos sueños que he tenido.
Si es así, no importa. No quiero despertar.
viernes, 14 de diciembre de 2012
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Vieja amiga
Hacía tanto tiempo que no te veía, vieja amiga, que verte tan sucia y abandonada fue como contemplar el reflejo de mi propia alma.
Tú siempre tan limpia y cuidada. Tú que nunca te faltó nada. Tú que te llevabas toda su atención y dedicación. Tú que eras su ojito derecho, dime ¿qué ha pasado?
Siempre eras tocada con una delicadeza y ternura que con tu melodía impresionabas a cualquiera que te escuchaba. Sus manos sobre tu cuerpo hacían vibrar cada rincón de esa habitación. Sus dedos, ágiles y con movimientos expertos y seguros, conseguían fijar la atención de cualquier público... Cuando eras tocada por él nadie se quedaba indiferente...
Pero el tiempo ha pasado y todo ha cambiado desde entonces. Ahora ese color vino que te caracterizaba se ha apagado. Esa luz que te hacía brillar ha desaparecido. Hoy una capa de suciedad mancha tu cuerpo y oxida tus cuerdas. Sus manos ya no te tocan. Sus dedos ya no te hacen vibrar.
Él te ha olvidado, te ha cambiado por otra diferente y tú tienes otro dueño. Alguien que podrá cuidar de ti o no hacerlo. Ahora todo depende de la suerte que tengas.
¿Alguna vez pensará en ti? ¿Recordará las tardes que dedicaba a tocar tu cuerpo? ¿Te echará de menos? ¿Podrá volver a tocarte? Nunca lo sabremos.
Yo te echaré de menos, echaré de menos pelear contigo por conseguir su atención.
Algún día espero volver a verte brillar de nuevo...
Tú siempre tan limpia y cuidada. Tú que nunca te faltó nada. Tú que te llevabas toda su atención y dedicación. Tú que eras su ojito derecho, dime ¿qué ha pasado?
Siempre eras tocada con una delicadeza y ternura que con tu melodía impresionabas a cualquiera que te escuchaba. Sus manos sobre tu cuerpo hacían vibrar cada rincón de esa habitación. Sus dedos, ágiles y con movimientos expertos y seguros, conseguían fijar la atención de cualquier público... Cuando eras tocada por él nadie se quedaba indiferente...
Pero el tiempo ha pasado y todo ha cambiado desde entonces. Ahora ese color vino que te caracterizaba se ha apagado. Esa luz que te hacía brillar ha desaparecido. Hoy una capa de suciedad mancha tu cuerpo y oxida tus cuerdas. Sus manos ya no te tocan. Sus dedos ya no te hacen vibrar.
Él te ha olvidado, te ha cambiado por otra diferente y tú tienes otro dueño. Alguien que podrá cuidar de ti o no hacerlo. Ahora todo depende de la suerte que tengas.
¿Alguna vez pensará en ti? ¿Recordará las tardes que dedicaba a tocar tu cuerpo? ¿Te echará de menos? ¿Podrá volver a tocarte? Nunca lo sabremos.
Yo te echaré de menos, echaré de menos pelear contigo por conseguir su atención.
Algún día espero volver a verte brillar de nuevo...
domingo, 18 de noviembre de 2012
Corazón perdido
He perdido algo que llevaba mucho tiempo conmigo, algo que llevaba colgado y pensaba que nunca iba a separarse de mí. Pero un día, no sé cuándo, ni dónde, ni cómo, desapareció...
Ni siquiera me di cuenta de cuando lo perdí. No sé como sucedió. Nada me avisó de ello. Al caer ningún sonido me advirtió de que aquello se rompía y se perdería para siempre.
Cuando me di cuenta de que ya no estaba me sentí vacía y perdida. Intenté buscarlo pero resulta imposible encontrar algo sin saber donde lo has perdido.
Mi primer impulso fue sustituirlo, hacer como si nada hubiera pasado, encontrar uno exactamente igual al que perdí. Encontré uno parecido, quizás igual al anterior, pero no he conseguido engañarme a mí misma porque al mirarlo siempre veré aquello que perdí...
En cambio al mismo tiempo que reemplacé al antiguo objeto perdido encontré uno diferente, color turquesa, de apariencia frágil como el cristal, de aspecto frío como el hielo...
Cambio
Ni siquiera me di cuenta de cuando lo perdí. No sé como sucedió. Nada me avisó de ello. Al caer ningún sonido me advirtió de que aquello se rompía y se perdería para siempre.
Cuando me di cuenta de que ya no estaba me sentí vacía y perdida. Intenté buscarlo pero resulta imposible encontrar algo sin saber donde lo has perdido.
Mi primer impulso fue sustituirlo, hacer como si nada hubiera pasado, encontrar uno exactamente igual al que perdí. Encontré uno parecido, quizás igual al anterior, pero no he conseguido engañarme a mí misma porque al mirarlo siempre veré aquello que perdí...
En cambio al mismo tiempo que reemplacé al antiguo objeto perdido encontré uno diferente, color turquesa, de apariencia frágil como el cristal, de aspecto frío como el hielo...
Cambio
lunes, 15 de octubre de 2012
Pato mareado
Hoy me han demostrado que aun estando sentada en la orilla de un estanque lleno de patos, de tortugas, de peces, de cisnes donde la luna brillaba reflejada en la superficie del agua yo solo concentraba la vista en un pato.
Para mí ese pato parece que es el único que existe. Desde el banco lo observo y no veo otra cosa a mi alrededor. Desde la distancia ese pato es el que más brilla, el que tiene el plumaje más bonito pero si me acerco la realidad me muestra algo distinto: ese pato no es el más bonito y ni siquiera es el único que existe.
El pato no se acerca en ningún momento a mí se mantiene en la distancia nadando sin rumbo fijo. Da vueltas siempre por el mismo sitio, parece perdido y sin dirección. Es un pato mareado.
Este pato se siente seguro en su estanque con la tranquilidad que le proporciona aquello que conoce. No hace nada por salir del estanque. Consigue evadirse con los sonidos de su alrededor pero no se da cuenta que cada día está más aislado y camina con una falsa seguridad. El pato tiene miedo pero nunca lo dirá en voz alta.
Este triste animalito no me mira pero tiene la seguridad que sigo ahí.
Sigo sentada en el banco, observando sus movimientos, pasando frío y con lágrimas silenciosas que caen por mis mejillas. Empiezo a notar una sensación de calor en mi mano y al bajar la mirada para ver de donde proviene me doy cuenta que hay alguien que me esta sosteniendo la mano que hay alguien sentado a mi lado.
Con miedo e inseguridad comienzo a levantarme...
Este pato se siente seguro en su estanque con la tranquilidad que le proporciona aquello que conoce. No hace nada por salir del estanque. Consigue evadirse con los sonidos de su alrededor pero no se da cuenta que cada día está más aislado y camina con una falsa seguridad. El pato tiene miedo pero nunca lo dirá en voz alta.
Este triste animalito no me mira pero tiene la seguridad que sigo ahí.
Sigo sentada en el banco, observando sus movimientos, pasando frío y con lágrimas silenciosas que caen por mis mejillas. Empiezo a notar una sensación de calor en mi mano y al bajar la mirada para ver de donde proviene me doy cuenta que hay alguien que me esta sosteniendo la mano que hay alguien sentado a mi lado.
Con miedo e inseguridad comienzo a levantarme...
viernes, 28 de septiembre de 2012
La caja de Pandora
Hace unos meses guardé una caja debajo de mi cama y todavía no soy capaz de abrirla. Puede parecer una caja común a simple vista pero yo sé que es mucho más. Está llena de deseos rotos y promesas sin cumplir...
Al principio de ella salían voces, unas demasiado crueles, que se metían en mi cabeza. Decían cosas sin sentido, cosas que no podía comprender, cosas que no quería aceptar. Con el tiempo esas voces se han convertido en un murmullo constante que aun sigue haciendo daño.
Sus palabras pierden fuerza por el día incluso hay momentos que me dan una tregua pero cuando el sol se va vuelven para atormentarme...
Tengo miedo de ella. Tengo miedo de mirar dentro y quedarme atrapada en sus recuerdos.
Dentro de poco me alejaré de ella y quizás desde la distancia no escuche ese susurro que proviene de su interior...
Al principio de ella salían voces, unas demasiado crueles, que se metían en mi cabeza. Decían cosas sin sentido, cosas que no podía comprender, cosas que no quería aceptar. Con el tiempo esas voces se han convertido en un murmullo constante que aun sigue haciendo daño.
Sus palabras pierden fuerza por el día incluso hay momentos que me dan una tregua pero cuando el sol se va vuelven para atormentarme...
Tengo miedo de ella. Tengo miedo de mirar dentro y quedarme atrapada en sus recuerdos.
Dentro de poco me alejaré de ella y quizás desde la distancia no escuche ese susurro que proviene de su interior...
viernes, 21 de septiembre de 2012
Humo enmascarado
Todo comenzó con una simple calada... una calada que marcaría el principio de mi revolución...
Para algunos puede parecer un gesto inocente incluso estúpido pero para mí fue el comienzo de mi propia rebelión de colocar un punto, un punto seguido o un punto final pero un punto al fin y al cabo. Un punto necesario.
Era algo que necesitaba hacer, que tenía que hacer. En ese momento firmé mi sentencia aceptando las posibles consecuencias de mi pequeño acto. El humo de ese cigarro enmascaraba mi independencia, cada calada era la despedida de una bonita historia. Con cada calada le demostraba al mundo que ahora era la dueña de mi vida.
Ahora puedo continuar escribiendo nuevos capítulos, nuevas historias en las que por fin soy la protagonista. Hay nuevos personajes que han pasado a convertirse en principales y otros que han pasado a ser simples secundarios y quizás otros que ni siquiera sigan en esta historia...
Cuando el cigarro se consumió me di cuenta de que era libre como ese humo que se escapaba entre mis labios...
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Papel arrugado
Coge un papel; arruga ese papel hasta convertirlo en una bola; con el papel entre tus manos discúlpate, será una disculpa sincera porque realmente estas arrepentido de lo que has hecho; ahora coge la bola de papel e intenta que el papel vuelva a ser como era: liso, sin arrugas, perfecto.
¿Has podido? No, esa es la dura verdad. No puedes hacer que el papel vuelva a ser lo que era.
Eso es lo que ocurre con las acciones, con las discusiones, con las palabras, con los gestos, con las miradas... Cada hecho influye. Cada arruga en ese papel deja una marca. Puedes arrepentirte y perdonar pero siempre quedará esa arruga para recordarte aquello que has vivido. No se trata de rencor, de no saber perdonar, se trata de que cada arruga trae consigo una experiencia, una lección que nos hemos visto obligados a aprender.
Esas son las lecciones que de verdad importan aquellas que dejan una marca bien profunda. Son las más valiosas pero también son las más dolorosas.
Siempre hay que sacar fuerzas, no permitir que esa herida nos consuma. Es muy díficil, lo sé, pero no es imposible.
¿Volverá un día ese papel a ser lo que era? Me gustaría pensar que si pero algo dentro de mí me dice que no es posible
El tiempo pasará para ese papel y mientras el tiempo avanza el papel seguirá su camino, uno lleno de nuevas experiencias y nuevas lecciones que tambien deberá aprender.
¿Has podido? No, esa es la dura verdad. No puedes hacer que el papel vuelva a ser lo que era.
Eso es lo que ocurre con las acciones, con las discusiones, con las palabras, con los gestos, con las miradas... Cada hecho influye. Cada arruga en ese papel deja una marca. Puedes arrepentirte y perdonar pero siempre quedará esa arruga para recordarte aquello que has vivido. No se trata de rencor, de no saber perdonar, se trata de que cada arruga trae consigo una experiencia, una lección que nos hemos visto obligados a aprender.
Esas son las lecciones que de verdad importan aquellas que dejan una marca bien profunda. Son las más valiosas pero también son las más dolorosas.
Siempre hay que sacar fuerzas, no permitir que esa herida nos consuma. Es muy díficil, lo sé, pero no es imposible.
¿Volverá un día ese papel a ser lo que era? Me gustaría pensar que si pero algo dentro de mí me dice que no es posible
El tiempo pasará para ese papel y mientras el tiempo avanza el papel seguirá su camino, uno lleno de nuevas experiencias y nuevas lecciones que tambien deberá aprender.
Roca o Mar
Si tuvieras que apostar entre el mar y la roca ¿Cuál elegirías?
La roca es fuerte, sin duda sería el mejor adjetivo para describirla. Es dura e irrompible y no cambian de sitio tan fácilmente.
Desde la más pequeña a la más grande de las rocas ellas están ahí, inmóviles. Nos asombran e intimidan con su grandeza, con su fortaleza, con su resistencia...
Ellas no escuchan, no se dejan llevar. Ellas hacen su vida en solitario.
En cambio el mar... el mar es muy diferente.
El mar es cambiante pero en esencia es siempre el mismo. Pero la cualidad más importante del mar es su constancia, como no se detiene ante nada y con sus olas rompe en cualquier superficie no importa que sea una playa tranquila y paradisiaca de arena blanca o un asombroso e intimidante acantilado. Ellas rompen a cada instante. Ellas no se dejan intimidar. No importa lo fuerte y dura que sea esa roca, el mar podrá con ellas.
El mar tiene esa capacidad. Aunque nos parezca delicada e incluso frágil, el agua tiene la fuerza para destruir una roca, no importa como sea, pero con su constancia terminará disolviendola a su voluntad. No importa el tiempo que tenga que emplear para ello porque siempre se saldrá con la suya.
Una simple gota es capaz de cambiar una roca y convertirla en una asombrosa estalagmita. Una simple gota es capaz de penetrar en esa roca y con la ayuda del tiempo será capaz de crear una grieta, una herida que será el comienzo de todo...
Las rocas son fuertes, pero el mar no se rinde nunca.
Yo elijo ser agua.
La roca es fuerte, sin duda sería el mejor adjetivo para describirla. Es dura e irrompible y no cambian de sitio tan fácilmente.
Desde la más pequeña a la más grande de las rocas ellas están ahí, inmóviles. Nos asombran e intimidan con su grandeza, con su fortaleza, con su resistencia...
Ellas no escuchan, no se dejan llevar. Ellas hacen su vida en solitario.
En cambio el mar... el mar es muy diferente.
El mar es cambiante pero en esencia es siempre el mismo. Pero la cualidad más importante del mar es su constancia, como no se detiene ante nada y con sus olas rompe en cualquier superficie no importa que sea una playa tranquila y paradisiaca de arena blanca o un asombroso e intimidante acantilado. Ellas rompen a cada instante. Ellas no se dejan intimidar. No importa lo fuerte y dura que sea esa roca, el mar podrá con ellas.
El mar tiene esa capacidad. Aunque nos parezca delicada e incluso frágil, el agua tiene la fuerza para destruir una roca, no importa como sea, pero con su constancia terminará disolviendola a su voluntad. No importa el tiempo que tenga que emplear para ello porque siempre se saldrá con la suya.
Una simple gota es capaz de cambiar una roca y convertirla en una asombrosa estalagmita. Una simple gota es capaz de penetrar en esa roca y con la ayuda del tiempo será capaz de crear una grieta, una herida que será el comienzo de todo...
Las rocas son fuertes, pero el mar no se rinde nunca.
Yo elijo ser agua.
martes, 28 de agosto de 2012
Promesa
Hoy me siento fuerte, o por lo menos todo lo fuerte que pueda ser en esta época.
Porque en este tiempo he aprendido que en los peores momentos es cuando más se aprende en esta vida.
He aprendido a tener paciencia, palabra que antes no existía en mi vocabulario. Ahora en cambio sé que las cosas no suceden ni cuando tu quieres ni como tu quieres sino que suceden cuando tienen que suceder. Para algunos esto puede parecer obvio e incluso para otros puede parecer ridículo pero yo quiero pensar que es cierto que cada decisión o acción que realice me acerca un poco más a mi meta, sea cual sea. Porque hoy, por fin, he aceptado cualquier final que tenga ese camino.
Me he caído pero he aprendido a levantarme. He sacado fuerzas por esas personas a las que quiero, porque sencillamente no esperaba ver llorar y derrumbarse a esa persona que considero mi héroe.
Porque también quiero hablar de esas personas que están ahí y sé que si en algún momento me caigo y no puedo levantarme, ellos van a estar ahí para darme ese impulso que necesito.
He conocido a un Duende Mágico que con su sabiduría y sus tonterías hace que reflexione y a la vez sonría. Porque tengo mucho que aprender de él. Porque es una persona que sabe vivir la vida a pesar de todos los problemas que puedan existir y eso es lo que verdaderamente importa. Porque él se merece todo y porque yo también quiero estar para él.
El "raro". Él sabe quien es. Él se empeña en hacerme llorar y en decirme aquellas cosas que yo no quiero escuchar. Porque lleva razón en lo que dice pero no voy a admitirlo en voz alta. Porque sabe que no puedo negarme a sus abrazos y así consigue convencerme. Tramposo. Porque él es fuerte, porque ahora disfruta del presente y nada más. Porque no piensa las cosas demasiado...
Y mi Sr. Mayor al que echo de menos cada día. Él se merece un monumento. Por manchar sus camisetas con ríos de lágrimas. Por no dejarlo dormir con mis conversaciones nocturnas. Por preocuparlo. Por estar ahí cada día. Porque él no se merece no saber que pasa. Porque yo sé que él estaría ahí y me pegaría por no ser sincera. Porque yo sé que él me quiere y él sabe que yo lo quiero.
Sé que vendrán días grises, sé que me cansaré y no querré levantarme, sé que habrá días en los que querré rendirme, sé que seguiré con las ganas de correr y no mirar atrás. Pero hoy también sé que esas personas no van a dejar que mis días sean grises y que cada uno aportará un color diferente. Porque sé que si me canso y no puedo caminar ellos me darán la mano y podré seguir adelante. Porque sé que si huyo no tendré lugar en el mundo donde esconderme o eso dicen.
Sólo puedo estar agradecida por tenerlos y quererlos como ellos se merecen.
Para ti Duende Mágico, tu promesa. Prometo luchar y seguir adelante.
Porque en este tiempo he aprendido que en los peores momentos es cuando más se aprende en esta vida.
He aprendido a tener paciencia, palabra que antes no existía en mi vocabulario. Ahora en cambio sé que las cosas no suceden ni cuando tu quieres ni como tu quieres sino que suceden cuando tienen que suceder. Para algunos esto puede parecer obvio e incluso para otros puede parecer ridículo pero yo quiero pensar que es cierto que cada decisión o acción que realice me acerca un poco más a mi meta, sea cual sea. Porque hoy, por fin, he aceptado cualquier final que tenga ese camino.
Me he caído pero he aprendido a levantarme. He sacado fuerzas por esas personas a las que quiero, porque sencillamente no esperaba ver llorar y derrumbarse a esa persona que considero mi héroe.
Porque también quiero hablar de esas personas que están ahí y sé que si en algún momento me caigo y no puedo levantarme, ellos van a estar ahí para darme ese impulso que necesito.
He conocido a un Duende Mágico que con su sabiduría y sus tonterías hace que reflexione y a la vez sonría. Porque tengo mucho que aprender de él. Porque es una persona que sabe vivir la vida a pesar de todos los problemas que puedan existir y eso es lo que verdaderamente importa. Porque él se merece todo y porque yo también quiero estar para él.
El "raro". Él sabe quien es. Él se empeña en hacerme llorar y en decirme aquellas cosas que yo no quiero escuchar. Porque lleva razón en lo que dice pero no voy a admitirlo en voz alta. Porque sabe que no puedo negarme a sus abrazos y así consigue convencerme. Tramposo. Porque él es fuerte, porque ahora disfruta del presente y nada más. Porque no piensa las cosas demasiado...
Y mi Sr. Mayor al que echo de menos cada día. Él se merece un monumento. Por manchar sus camisetas con ríos de lágrimas. Por no dejarlo dormir con mis conversaciones nocturnas. Por preocuparlo. Por estar ahí cada día. Porque él no se merece no saber que pasa. Porque yo sé que él estaría ahí y me pegaría por no ser sincera. Porque yo sé que él me quiere y él sabe que yo lo quiero.
Sé que vendrán días grises, sé que me cansaré y no querré levantarme, sé que habrá días en los que querré rendirme, sé que seguiré con las ganas de correr y no mirar atrás. Pero hoy también sé que esas personas no van a dejar que mis días sean grises y que cada uno aportará un color diferente. Porque sé que si me canso y no puedo caminar ellos me darán la mano y podré seguir adelante. Porque sé que si huyo no tendré lugar en el mundo donde esconderme o eso dicen.
Sólo puedo estar agradecida por tenerlos y quererlos como ellos se merecen.
Para ti Duende Mágico, tu promesa. Prometo luchar y seguir adelante.
miércoles, 22 de agosto de 2012
Miedos
Me da miedo la soledad. Me da miedo alejarme de todo. Me da miedo que no me importe.
Me da miedo perderme. Me da miedo tomar el camino incorrecto. Me da miedo no ver el camino. Me da miedo no saber a donde me llevará ese camino.
Me da miedo no llegar a mi meta. Me da miedo no conocer mi meta.
Me da miedo caerme. Me da miedo no poder levantarme.
Me da miedo el tiempo. Me da miedo el futuro. Me da miedo no saber. Me da miedo no poder controlar nada al respecto.
Me da miedo olvidar. Me da miedo que me olvides.
Me da miedo cerrar los ojos. Me da miedo no volver a abrirlos.
Me dan miedo las despedidas. Me da miedo decir adiós.
Estos son mis miedos... Pueden parecer ridículos, pueden ser comunes, pueden ser irracionales pero son mis miedos y vivo con ellos cada día.
Quiero pensar que algún día esos miedos ser irán, que desaparecerán sin más pero los miedos no se van, sólo se cambian por otros nuevos. Porque todos tenemos miedos, unos más y otros menos, pero absolutamente todos tenemos miedo a algo. Lo importante es no permitir que ellos dominen nuestra vida. No perder aquello que quieres por miedo.
Me da miedo perderme. Me da miedo tomar el camino incorrecto. Me da miedo no ver el camino. Me da miedo no saber a donde me llevará ese camino.
Me da miedo no llegar a mi meta. Me da miedo no conocer mi meta.
Me da miedo caerme. Me da miedo no poder levantarme.
Me da miedo el tiempo. Me da miedo el futuro. Me da miedo no saber. Me da miedo no poder controlar nada al respecto.
Me da miedo olvidar. Me da miedo que me olvides.
Me da miedo cerrar los ojos. Me da miedo no volver a abrirlos.
Me dan miedo las despedidas. Me da miedo decir adiós.
Estos son mis miedos... Pueden parecer ridículos, pueden ser comunes, pueden ser irracionales pero son mis miedos y vivo con ellos cada día.
Quiero pensar que algún día esos miedos ser irán, que desaparecerán sin más pero los miedos no se van, sólo se cambian por otros nuevos. Porque todos tenemos miedos, unos más y otros menos, pero absolutamente todos tenemos miedo a algo. Lo importante es no permitir que ellos dominen nuestra vida. No perder aquello que quieres por miedo.
jueves, 16 de agosto de 2012
Juramento
Por las palabras que mueren en mi garganta.
Por los besos que nunca darán mis labios.
Por las caricias que no recibirá mi piel.
Por los abrazos que no darán mis brazos.
Por las promesas que no serán cumplidas.
Por los planes que no se llevarán a cabo.
Por todo lo que perdí y mucho más hoy guardaré silencio. Me pondré mi mejor máscara. Una máscara de sonrisas, una capaz de absorber esas lágrimas que no puedo derramar...
Silencio
Por los besos que nunca darán mis labios.
Por las caricias que no recibirá mi piel.
Por los abrazos que no darán mis brazos.
Por las promesas que no serán cumplidas.
Por los planes que no se llevarán a cabo.
Por todo lo que perdí y mucho más hoy guardaré silencio. Me pondré mi mejor máscara. Una máscara de sonrisas, una capaz de absorber esas lágrimas que no puedo derramar...
Silencio
Sin melodía
Aunque tu no lo sepas
yo ansío tus besos
Aunque tu no lo sepas
yo te espero despierta
Aunque tu no lo sepas
muero cuando sonrío
Aunque tu no lo sepas
nunca digo tu nombre
Aunque tu no lo sepas
siempre sueño contigo
Aunque tu no lo sepas
lloro por no tenerte
Aunque tu no lo sepas
y yo no te lo diga...
yo ansío tus besos
Aunque tu no lo sepas
yo te espero despierta
Aunque tu no lo sepas
muero cuando sonrío
Aunque tu no lo sepas
nunca digo tu nombre
Aunque tu no lo sepas
siempre sueño contigo
Aunque tu no lo sepas
lloro por no tenerte
Aunque tu no lo sepas
y yo no te lo diga...
viernes, 10 de agosto de 2012
Stand by
Porque hoy no sé lo que estoy haciendo. Siendo realista si que lo sé.
Nada. Esa es la respuesta. No hago nada desde hace meses. Lo único que hago es esperar, esperar y esperar... Pero ha llegado ese punto en el que ya ni siquiera sé lo que espero.
¿Qué esperar cuando estás esperando? No puedes saberlo. Esperas un día y esperas de nuevo al siguiente. Pero no ocurre nada...
Pero, ¿qué quieres que ocurra? Hoy no lo sé y quizás mañana tampoco.
Mi imaginación, la única parte de mí que se deja llevar, me muestra numerosos escenarios con diversas situaciones. Todas ellas me parecen tan irreales e incluso sin sentido que es improbable que esté esperando algo así.
Pero todas esas situacionesimposibles pueden volverse aun más improbables si lo único que hago es esperar. Porque nadie va a llamar a la puerta de mi casa y ofrecerme todo aquello que anhelo.
Lo único que pasa mientras esperas es el tiempo y este no se detiene por nada ni por nadie. Por eso el único remedio para la espera es no esperar. No esperar sentado a que las cosas se ordenen solas porque eso no va a ocurrir.
Si esperas por algo levantate, ve por ello y lucha, porque si realmente quieres conseguir algo no vas a conseguirlo esperando sentado. Es más probable que ocurra porque has peleado por ello.
Es hora de pelear por aquello que quiero.
Fuerza
Nada. Esa es la respuesta. No hago nada desde hace meses. Lo único que hago es esperar, esperar y esperar... Pero ha llegado ese punto en el que ya ni siquiera sé lo que espero.
¿Qué esperar cuando estás esperando? No puedes saberlo. Esperas un día y esperas de nuevo al siguiente. Pero no ocurre nada...
Pero, ¿qué quieres que ocurra? Hoy no lo sé y quizás mañana tampoco.
Mi imaginación, la única parte de mí que se deja llevar, me muestra numerosos escenarios con diversas situaciones. Todas ellas me parecen tan irreales e incluso sin sentido que es improbable que esté esperando algo así.
Pero todas esas situaciones
Lo único que pasa mientras esperas es el tiempo y este no se detiene por nada ni por nadie. Por eso el único remedio para la espera es no esperar. No esperar sentado a que las cosas se ordenen solas porque eso no va a ocurrir.
Si esperas por algo levantate, ve por ello y lucha, porque si realmente quieres conseguir algo no vas a conseguirlo esperando sentado. Es más probable que ocurra porque has peleado por ello.
Es hora de pelear por aquello que quiero.
Fuerza
sábado, 28 de julio de 2012
El letargo de las mariposas
¿Qué pasa con las mariposas? ¿Quién piensa en ellas?
Al principio vuelan libremente. Producen un cosquilleo que no te deja dormir, que te hace sonreír como una idiota y te hace ver el mundo de otro color, uno brillante capaz de opacar cualquier tristeza.
Pero cuando todo acaba ¿dónde van a parar esas mariposas? Ellas siguen ahí, en el mismo sitio. Porque no pueden escapar, porque no pueden ser libres, porque para ellas nada ha cambiado. Pero han decidido por ellas y alguien les ha dicho que no pueden seguir con su vuelo.
Han perdido su brillante color azul, han perdido su magia e incluso algunas están tan heridas que no pueden volar con la misma elegancia de antes. Ahora no producen ningún cosquilleo y ni siquiera hacen sonreír. Ahora su color predominante es el gris. En cambio son capaces de producir las lágrimas más amargas que existen. Unas que no encuentran consuelo con nada y son capaces de aparecer con el simple sonido de una melodía, con una imagen gastada o incluso con un nombre que antes te hacía sonreír.
Pero a pesar de todo el daño que les produce ellas siguen con su vuelo. Ellas insisten en volar aunque sus alas estén rotas y gastadas. Aunque con su vuelo solo consigan hacerte derramar ríos de lágrimas amargas.
Con el tiempo algunas de esas mariposas entran en un letargo profundo. Se quedan paralizadas en un rincón oscuro, cubiertas de polvo. Paralizadas. Flotando en un cúmulo de recuerdos y lágrimas.
En cambio queda una. Una muy pequeña con el color casi gastado por el paso del tiempo y con sus bonitas alas rotas. Ella sigue volando. Un vuelo torpe, pero un vuelo al fin y al cabo. Ella da vueltas, sola, entre sus compañeras. Ella no pierde la esperanza de que un día todas vuelvan a retomar su vuelo y consigan ese brillo que las hacía especiales.
Ella se llama Esperanza.
Al principio vuelan libremente. Producen un cosquilleo que no te deja dormir, que te hace sonreír como una idiota y te hace ver el mundo de otro color, uno brillante capaz de opacar cualquier tristeza.
Pero cuando todo acaba ¿dónde van a parar esas mariposas? Ellas siguen ahí, en el mismo sitio. Porque no pueden escapar, porque no pueden ser libres, porque para ellas nada ha cambiado. Pero han decidido por ellas y alguien les ha dicho que no pueden seguir con su vuelo.
Han perdido su brillante color azul, han perdido su magia e incluso algunas están tan heridas que no pueden volar con la misma elegancia de antes. Ahora no producen ningún cosquilleo y ni siquiera hacen sonreír. Ahora su color predominante es el gris. En cambio son capaces de producir las lágrimas más amargas que existen. Unas que no encuentran consuelo con nada y son capaces de aparecer con el simple sonido de una melodía, con una imagen gastada o incluso con un nombre que antes te hacía sonreír.
Pero a pesar de todo el daño que les produce ellas siguen con su vuelo. Ellas insisten en volar aunque sus alas estén rotas y gastadas. Aunque con su vuelo solo consigan hacerte derramar ríos de lágrimas amargas.
Con el tiempo algunas de esas mariposas entran en un letargo profundo. Se quedan paralizadas en un rincón oscuro, cubiertas de polvo. Paralizadas. Flotando en un cúmulo de recuerdos y lágrimas.
En cambio queda una. Una muy pequeña con el color casi gastado por el paso del tiempo y con sus bonitas alas rotas. Ella sigue volando. Un vuelo torpe, pero un vuelo al fin y al cabo. Ella da vueltas, sola, entre sus compañeras. Ella no pierde la esperanza de que un día todas vuelvan a retomar su vuelo y consigan ese brillo que las hacía especiales.
Ella se llama Esperanza.
jueves, 26 de julio de 2012
Presentación
¿Quién soy yo?
Hoy día no puedo dar una respuesta a esta pregunta.
Lluvia no es mi nombre, aunque me gustaría que lo fuera.
Y algún día, no muy lejano, podré escribir sobre quién soy...
Mientras tanto voy a escribir simplemente.
Hoy día no puedo dar una respuesta a esta pregunta.
Lluvia no es mi nombre, aunque me gustaría que lo fuera.
Y algún día, no muy lejano, podré escribir sobre quién soy...
Mientras tanto voy a escribir simplemente.
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