Hacía tanto tiempo que no te veía, vieja amiga, que verte tan sucia y abandonada fue como contemplar el reflejo de mi propia alma.
Tú siempre tan limpia y cuidada. Tú que nunca te faltó nada. Tú que te llevabas toda su atención y dedicación. Tú que eras su ojito derecho, dime ¿qué ha pasado?
Siempre eras tocada con una delicadeza y ternura que con tu melodía impresionabas a cualquiera que te escuchaba. Sus manos sobre tu cuerpo hacían vibrar cada rincón de esa habitación. Sus dedos, ágiles y con movimientos expertos y seguros, conseguían fijar la atención de cualquier público... Cuando eras tocada por él nadie se quedaba indiferente...
Pero el tiempo ha pasado y todo ha cambiado desde entonces. Ahora ese color vino que te caracterizaba se ha apagado. Esa luz que te hacía brillar ha desaparecido. Hoy una capa de suciedad mancha tu cuerpo y oxida tus cuerdas. Sus manos ya no te tocan. Sus dedos ya no te hacen vibrar.
Él te ha olvidado, te ha cambiado por otra diferente y tú tienes otro dueño. Alguien que podrá cuidar de ti o no hacerlo. Ahora todo depende de la suerte que tengas.
¿Alguna vez pensará en ti? ¿Recordará las tardes que dedicaba a tocar tu cuerpo? ¿Te echará de menos? ¿Podrá volver a tocarte? Nunca lo sabremos.
Yo te echaré de menos, echaré de menos pelear contigo por conseguir su atención.
Algún día espero volver a verte brillar de nuevo...
miércoles, 28 de noviembre de 2012
domingo, 18 de noviembre de 2012
Corazón perdido
He perdido algo que llevaba mucho tiempo conmigo, algo que llevaba colgado y pensaba que nunca iba a separarse de mí. Pero un día, no sé cuándo, ni dónde, ni cómo, desapareció...
Ni siquiera me di cuenta de cuando lo perdí. No sé como sucedió. Nada me avisó de ello. Al caer ningún sonido me advirtió de que aquello se rompía y se perdería para siempre.
Cuando me di cuenta de que ya no estaba me sentí vacía y perdida. Intenté buscarlo pero resulta imposible encontrar algo sin saber donde lo has perdido.
Mi primer impulso fue sustituirlo, hacer como si nada hubiera pasado, encontrar uno exactamente igual al que perdí. Encontré uno parecido, quizás igual al anterior, pero no he conseguido engañarme a mí misma porque al mirarlo siempre veré aquello que perdí...
En cambio al mismo tiempo que reemplacé al antiguo objeto perdido encontré uno diferente, color turquesa, de apariencia frágil como el cristal, de aspecto frío como el hielo...
Cambio
Ni siquiera me di cuenta de cuando lo perdí. No sé como sucedió. Nada me avisó de ello. Al caer ningún sonido me advirtió de que aquello se rompía y se perdería para siempre.
Cuando me di cuenta de que ya no estaba me sentí vacía y perdida. Intenté buscarlo pero resulta imposible encontrar algo sin saber donde lo has perdido.
Mi primer impulso fue sustituirlo, hacer como si nada hubiera pasado, encontrar uno exactamente igual al que perdí. Encontré uno parecido, quizás igual al anterior, pero no he conseguido engañarme a mí misma porque al mirarlo siempre veré aquello que perdí...
En cambio al mismo tiempo que reemplacé al antiguo objeto perdido encontré uno diferente, color turquesa, de apariencia frágil como el cristal, de aspecto frío como el hielo...
Cambio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)