He perdido algo que llevaba mucho tiempo conmigo, algo que llevaba colgado y pensaba que nunca iba a separarse de mí. Pero un día, no sé cuándo, ni dónde, ni cómo, desapareció...
Ni siquiera me di cuenta de cuando lo perdí. No sé como sucedió. Nada me avisó de ello. Al caer ningún sonido me advirtió de que aquello se rompía y se perdería para siempre.
Cuando me di cuenta de que ya no estaba me sentí vacía y perdida. Intenté buscarlo pero resulta imposible encontrar algo sin saber donde lo has perdido.
Mi primer impulso fue sustituirlo, hacer como si nada hubiera pasado, encontrar uno exactamente igual al que perdí. Encontré uno parecido, quizás igual al anterior, pero no he conseguido engañarme a mí misma porque al mirarlo siempre veré aquello que perdí...
En cambio al mismo tiempo que reemplacé al antiguo objeto perdido encontré uno diferente, color turquesa, de apariencia frágil como el cristal, de aspecto frío como el hielo...
Cambio
No hay comentarios:
Publicar un comentario