Sería tan fácil coger cada recuerdo, cada promesa sin cumplir, todos esos besos que guardo bajo el colchón, todas las caricias que se quedaron en mis manos, coger todo lo que guardo de ti y construir en este río una presa. Una presa que impida que todo se vaya, que no permita que nada se escape.
Sería tan fácil quedarse estancada en esta agua, rodeada de todo aquello que conservo de ti. Esperaría y me perdería entre recuerdos y promesas. Me pasaría el día flotando sin destino. Me convertiría en un pobre castor atesorando cada recuerdo, cada promesa, cada beso, cada caricia...
Sería tan fácil...muy fácil.
Pero, yo ya he vivido eso.
He sido un castor durante más tiempo del deseado.