No me gusta ser un castor.
No quiero ser un bicho peludo,
sin más oficio que vigilar su presa.
No. Ya no.
Esta vez quiero que la corriente se lo lleve todo.
Quiero que el agua me arrastre,
me moje completamente y me lleve lejos.
Quiero nadar hasta cansarme.
Y cuando me cansé tomaré aire
y me sumergiré.
No hay comentarios:
Publicar un comentario